Cómo lograr que tu niño ame las matemáticas

Cuando le enseñes matemáticas a tu pequeño trata de no ser muy formal. Es decir, deja a un lado las tarjetas ilustrativas y los cuadernos de ejercicios. Lo más seguro es que tu hijo aprenda con esos métodos en unos años, cuando vaya a la escuela. 

Nunca digas que odias las matemáticas, ya que eso puede afectar la motivación de tu hijo por aprender. Enséñale con entusiasmo. Ten en cuenta que ahora hay nuevos métodos para enseñar matemáticas y probablemente, son totalmente diferentes a los que se usaban cuando tú ibas a la escuela

Ahora los maestros enfatizan la conexión entre algunas actividades en el mundo real y los conceptos matemáticos. Los niños entienden que las matemáticas les ayudan a desarrollar buenas habilidades para resolver problemas. Para ellos, aprender matemáticas es divertido. 

A continuación te brindamos cinco actividades que te ayudarán a inculcarle a tu hijo, el amor por las matemáticas: 

Usen las matemáticas todos los días

Es importante que tu hijo se dé cuenta que las habilidades matemáticas son muy útiles en tu vida diaria. Por ejemplo, le puedes pedir que te ayude a medir los ingredientes que utilizarás para hacer la cena o a medir lo ancho de una pared donde pondrán un nuevo mueble. Explícale que los doctores, los arquitectos y los astronautas usan las matemáticas en sus trabajos. 

Hazle preguntas

Cuando vayan al supermercado o a una mueblería, calcula los precios frente a tu hijo. Si te pide galletas mientras juega con su amiguito, le puedes plantear lo siguiente: “Quedan cuatro galletas. Si te doy una a ti y otra a tu amigo, ¿cuántas quedarán para papá y para mí?”. Dale tiempo para que te responda. Y no te preocupes si no te contesta correctamente. Lo importante es que empiece a practicar con los números y a analizar en términos matemáticos. 

Déjalo usar la calculadora

A los niños les encantan los aparatos. El sumar y restar en una calculadora le parecerá fascinante. Además también le estarás enseñando una herramienta que algún día usará en la escuela. Es probable que ese aparatito lo mantenga ocupado por un buen tiempo. 

Permítele practicar en la computadora

Los ejercicios matemáticos, diseñados para la computadora, no sustituyen de ninguna manera tu enseñanza ni la de sus maestros. Sin embargo, pueden reforzar sus habilidades matemáticas. Además a los niños que aman la tecnología, les gustan mucho estos ejercicios porque son interactivos. Le puedes pedir a la maestra de tu niño que te recomiende algunos programas. 

Referencias

http://espanol.babycenter.com/a11000067/cómo-lograr-que-tu-niño-ame-las-matemáticas—

Actividades para fomentar las habilidades auditivas de tu hijo.

Tu niño tal vez oye perfectamente cuando le dices que comerá helado de postre. Pero cuando le pides que guarde sus juguetes, parece no oír una sola palabra. Si éste es tu caso, no eres la única.

Muchos niños desarrollan una capacidad auditiva selectiva. Es decir, escuchan lo que quieren e ignoran el resto. Pero no te preocupes porque puedes ayudar a tu pequeño a fomentar su habilidad auditiva. Esa destreza es como un músculo, ya que necesita ejercitarse constantemente para hacerse más fuerte.

Los niños aprenden de diferentes maneras, por eso aquí te ofrecemos algunos juegos y actividades para fomentar las habilidades auditivas de tu niño, de acuerdo a su estilo de aprendizaje. Pero ten en cuenta que tu niño se puede beneficiar de todas las actividades.

Aprende al escuchar

Habla con tu hijo constantemente. Cuéntale una historia interesante que leíste recientemente en el periódico. También le puedes describir una conversación que tuviste con un colega en el trabajo. Cuando vayan a comprar ropa, cuéntale de cuando solías ir de compras con tus papás.

Es importante que te acostumbres a narrar las labores cotidianas. Por ejemplo, cuando estén juntos en la cocina, mientras preparas la cena, le puedes decir: “Necesito medir dos tazas de agua y después añadir una taza de arroz”. Tal vez te parezca que tu pequeño no te está prestando atención, pero sí lo está haciendo.

No te sorprendas si lo escuchas repetir una de tus frases célebres (“¡Qué barbaridad!”), cuando esté conversando con otra persona. No te olvides que los niños son imitadores innatos, así que ¡ten cuidado con lo que dices!

Haz que la lectura sea interactiva. Cuando le leas un libro a tu pequeño, espera unos segundos antes de darle vuelta a la página y pregúntale: “¿Qué crees que pasará después?”. Así sabrás si escuchó lo que le estabas leyendo. Si parece estar un poco confundido con la trama, es recomendable que leas el libro desde el inicio.

Pídele que adivine cómo acabará un cuento. Léele un libro en voz alta a tu niño y detente justo antes de la última página. Pídele que adivine cuál será el fin de la historia. Después termina de leer el cuento y hablen sobre el final. ¿Adivinó lo que pasaría o fue un final inesperado? Si el final fue totalmente diferente al que el pequeño propuso, ¿había pistas al principio de la historia que apuntaban a ese final?

No se olviden del libro favorito. Saca uno de los libros favoritos de tu niño, que seguramente está viejito y destartalado, y léeselo en voz alta. Intenta, esta vez, hacer una pausa en los puntos claves y pídele que termine las frases. O cuando le leas la historia, bríncate algunos detalles importantes para ver si está prestando atención. Si al pequeño algo no le suena correcto, es probable que te corrija.

Escuchen historias juntos. A todos los niños les gusta que les lean en voz alta. Las bibliotecas, tiendas de libros y centros comunitarios generalmente ofrecen “la hora del cuento”, donde una persona les lee en voz alta divertidas historias a los bebés y niños pequeños.

También pueden ir a ferias y eventos comunitarios donde se presentan personas que son expertos en contar cuentos a los pequeños. O bien, puedes sacar libros en formato de audio en tu biblioteca local para escucharlos cuando vayan en el auto o estén en casa.

Invéntense rimas chistosas. Cuanto más absurdas, mejor. Este tipo de actividad le enseñará a tu hijo a ponerle atención a las palabras que suenan igual. Además le ayudará a identificar patrones en las rimas.

Aprende con el movimiento

Escuchen música. Algunos expertos en desarrollo infantil recomiendan una serie de movimientos denominados Kids in Motion (Niños en Movimiento). Para aprender los movimientos para cada canción, tu hijo tendrá que escuchar con atención la letra. Además es un gran ejercicio para que descargue sus energías. 

Incluyan en su rutina juegos auditivos. Pueden jugar uno de los clásicos como Simón Dice, o tal vez quieras inventarte nuevos juegos auditivos. Por ejemplo, puedes decir, “Te voy a dar una misión: quiero que me traigas un zapato de tu cuarto y una pantufla de la habitación de tu hermana”. Puedes ir añadiendo objetos, y darle un premio al final.

Cocinen juntos. Selecciona una receta sencilla (como espaguetti con albóndigas) y léela en voz alta. Puedes dejar que tu hijo mida, mezcle, revuelva y forme unas cuantas albóndigas.

Usa marionetas o una grabadora para darle instrucciones. Es posible que tu hijo te ignore cuando le pidas que organice su cuarto, pero probablemente hará caso si se lo ordena una de sus marionetas favoritas. También puedes convertir la hora de limpiar en un juego. Graba tus instrucciones (“Por favor, recoge tus juguetes y luego pon tus calcetines en el cesto de la ropa sucia”) cantando o con una voz cómica.

Jueguen al “cuento en cadena”. Éste es un juego divertido para toda la familia. Por ejemplo, tú puedes comenzar a narrar una historia (“Había una vez un niño que vivía en el bosque en una casa arriba de un árbol”), y tu niño puede continuar y describir la próxima oración. Como cada persona tiene que escuchar lo que se dijo antes, para continuar la historia, este juego fomenta las habilidades auditivas.

Aprende al ver

“Lean” una canción juntos. Compra un CD dmúsica y el libro con las letras de las canciones correspondiente para que puedan seguir las letras de la música. Verás cómo se divierte tu pequeño al pretender que está leyendo las melodías.

Miren un video o un programa de televisión. Los programas como Plaza Sesamo, yBlue’s Clues están diseñados para que los padres participen. Pídele a tu hijo que te diga qué están diciendo y haciendo los personajes.

referencias.

http://espanol.babycenter.com/a11000064/actividades-para-fomentar-las-habilidades-auditivas-de-tu-hijo

Actividades divertidas para fomentar la escritura y lectura de tu hijo

Tu hijo empieza a dominar las habilidades motrices finas que necesitará para escribir bien las letras y los números. No te preocupes si sus primeros intentos parecen más bien garabatos. Con el tiempo, su escritura mejorará. Por ahora, trata que la escritura sea una actividad divertida y emocionante. A continuación, te brindamos 11 ideas para que motives a tu hijo a escribir. Los niños aprenden de diferentes maneras, por eso que aquí te ofrecemos algunos juegos y actividades para fomentar la escritura de tu niño, de acuerdo a su estilo de aprendizaje. Pero ten en cuenta que tu niño se puede beneficiar de todas las actividades.

Aprende con el movimiento

Escriban juntos. Cuando escribas una carta o la lista del supermercado, pídele a tu hijo que se siente a tu lado. Dale papel para que practique y haga su propia “carta y lista del supermercado” mientras que tú te encargas de tus asuntos. Tu hijo aprenderá que escribir es una parte esencial de la vida cotidiana.

Usen arena o masa para “escribir” palabras. Ayuda a tu hijo a hacer letras y a formar palabras usando materiales como arena o brillantina. La masa para hacer galletitas funciona también. ¡Además, las letras se podrán comer!

Usen plastilina para formar palabras. Primero, hagan tarjetas grandes (pueden usar cartulina o un pedazo de cartón) con las letras del abecedario o palabras simples. Después formen rollitos delgados con la plastilina y úsenlos para copiar las palabras o las letras en las tarjetas. Eso le ayudará a tu niño a reconocer palabras.

Además el jugar con plastilina le ayudará a desarrollar los músculos de sus dedos y mejorará sus habilidades motrices finas, que necesitará para escribir.

Mantén un registro de paseos. Cómprale a tu pequeño un cuaderno para que cuando vayan de viaje juntos (de vacaciones, de visita a la casa de la abuela, a la playa o al zoológico), anote lo que ve y lo que hace. No importa si lo que plasma en su diario de viajes son sólo garabatos.

Aprende al escuchar

Dictar y escribir. Sugiérele a tu hijo que te que dicte una historia para que tú la escribas. ¿Necesita un buen tema? Puede ser sobre la ida al zoológico. Aunque tu hijo todavía no sepa escribir, ésta es una excelente manera de reforzar la conexión entre lo que se escribe y lo que se habla. A medida que tu hijo aprenda a escribir, él puede narrar y tú escribir.

Describan fotos. Miren fotos familiares o dibujos en revistas y libros.Pídele a tu hijo que te diga qué cree que están haciendo las personas que ve y escribe lo que te diga como pie de foto. O invítale a que invierte una conversación entre dos personas de las que aparecen en las imágenes.

Publiquen” un libro juntos. Pueden pegar algunos de los dibujos de tu niño en pedazos de cartulina. Pídele que te describa sus dibujos. Usen cartulina más gruesa (o un pedazo de cartón) para hacer la portada del libro y deja que tu hijo la decore.

Sugiérele que ponga su nombre en la portada así como un título. Haz huecos en las páginas y únelas con un listón o cinta. Trátalo como si fuera un libro de verdad; guárdalo en el librero, junto a los demás libros infantiles.

Aprende al ver

Hagan un diario fotográfico. Toma fotos de tu hijo con sus amigos y familiares y pégalas en un diario o álbum. Tu hijo te puede describir la foto (quiénes son las personas y dónde están) y tú escribir lo que te diga como pie de foto. Éste será un excelente recuerdo para cuando esté más grande.

Mantengan un diario. A los niños les encanta hablar de ellos mismos. Al mantener un diario, tu hijo aprende a “hablar” de sí mismo por escrito. Aunque a tu hijo se le estén dificultando las letras, acostúmbralo a escribir una o dos palabras diariamente en un cuaderno especial.

Puedes hacer que el escribir en su diario, sea parte de su rutina (antes de acostarse es un buen momento). Aquí te brindamos algunas ideas para que inicies esta actividad:

  1. Dale sugerencias específicas. Anímalo a escribir acerca de su visita a la casa de su abuela o sobre su clase de música. No importa si sólo pone garabatos.
  2. Deja que te dicte lo que a él le gustaría que se incluyera en su diario. El verte escribir, tal vez lo motive para que muy pronto, él mismo llene las páginas de su diario.

Jueguen con un abecedario magnético en el refrigerador. Tu niño puede practicar con las letras magnéticas; escribir y deletrear de esta manera le resultará divertido. También puede calcar las letras (usen lápices de colores ya que los crayones son muy anchos para esto). Pueden pegar las letras magnéticas en una bandeja para hornear galletas mientras realizan esta actividad.

Hagan un libro del abecedario. Dobla una cartulina por la mitad y pon dentro varias hojas blancas. Las puedes unir con grapas. Tu hijo puede escribir una letra por página, en mayúsculas y minúsculas. Además puede dibujar algo que comience con cada letra del abecedario.

Referencias.

Junta de Asesores Médicos de BabyCenter en Español

 

¿Cuáles son los trastornos del aprendizaje más comunes y cómo es posible detectarlos?

Los trastornos del aprendizaje generalmente se agrupan en tres categorías:

• Trastornos del habla.
• Problemas con la capacidad de leer, escribir y aprender alguna materia, como por ejemplo, matemáticas.
• Y una serie trastornos como los problemas de coordinación, motricidad o memoria.

Algunas veces es evidente que un niño presenta un determinado tipo de discapacidad, tal como la dislexia o la discalculia, que son trastornos que afectan la capacidad de leer y aprender matemáticas, respectivamente. Pero también pueden presentar una combinación de distintos trastornos. Es muy común que los niños con discapacidades del aprendizaje tengan problemas para seguir instrucciones, quedarse quietos y cumplir con determinadas tareas. Además puede ser que tropiecen a menudo.

Muchas personas confunden los trastornos por déficit de atención con los trastornos del aprendizaje. Pero los trastornos de atención, caracterizados por distracciones frecuentes e hiperactividad, no son trastornos del aprendizaje. Son un problema diferente, que también se asocia con pequeñas anomalías en el cerebro. Sin embargo, a veces ambos problemas ocurren simultáneamente. Se estima que entre el 25 y 35 por ciento de los niños con trastornos del aprendizaje también sufren de trastornos por déficit de atención.

Bibliografía.

http://espanol.babycenter.com/a11000098/qué-es-un-trastorno-del-aprendizaje——#section2

 

¿Qué causa los problemas de aprendizaje?

La mayoría de los especialistas creen que los trastornos del aprendizaje son el resultado de problemas neurológicos leves que afectan la forma en que el cerebro recibe, interpreta y envía la información. Los científicos aún no tienen muy claro qué causa este trastorno. Sin embargo, muchos creen que este padecimiento se debe a pequeñas anomalías en el desarrollo del cerebro. Estas anomalías parecen ser un factor común en las familias de niños con trastornos del aprendizaje, lo cual sugiere que puede existir una vinculación genética.

Este trastorno también puede ser una consecuencia de una madre que usó drogas y bebió alcohol durante el embarazo. Otros factores pueden incluir graves problemas durante el parto y nacimiento.

Bibliografía.

http://espanol.babycenter.com/a11000098/qué-es-un-trastorno-del-aprendizaje——#section2

EL DEFICÍT ATENCIONAL AFECTA EN EL APRENDIZAJE DEL NIÑO.

¿QUE ES EL SÍNDROME DEL DÉFICIT ATENCIONAL?

Si usted esta leyendo este artículo es porque el término “Déficit atencional” a empezado a resonar en algún niño que conoce, probablemente su propio hijo.

Como todo papá lo mas probable es que usted se encuentre alarmado frente a la posibilidad que su hijo esté dentro del 30% de los niños que padecen este trastorno pero antes de alarmarse le recomendamos que se informe bien ya que en la mayoría de los casos el déficit atencional sólo afecta a la concentración del niño y por ende el rendimiento de él en ámbito académico lo que NO quiere decir que el niño tenga un menor coeficiente intelectual sino que lo que está aprendiendo simplemente no captura su interés.

Los niños con déficit atencional no padecen una enfermedad, sino que es una condición debida a la distinta maduración cerebral que repercute en las funciones cognitiva y emotivas.

El Trastorno por Déficit de la Atención denominado con la sigla TDA, es un trastorno que se presenta en las personas desde los primeros años de vida y puede durar incluso hasta la adultez. Se caracteriza por una dificultad o incapacidad para mantener la atención voluntaria frente a determinadas actividades tanto en el ámbito académico, como cotidiano. El déficit atencional puede presentarse de 3 maneras:

1.- Déficit atencional

2.- Déficit atencional con hiperactividad

3.- Déficit atencional con hipoactividad

El déficit atencional debe ser diagnosticado por un especialista (neurólogo o psicopedagogo)en la mayoría de los casos se sigue un tratamiento farmacológico que mejora considerablemente los niveles de concentración en los niños y por ende su rendimiento escolar, pero es importante que tengamos presente que en la mayoría de los casos el déficit atencional no es un trastorno grave y que básicamente afecta el rendimiento, es por ello que cada padre debe evaluar la medicación del niño y preguntarse si se justifica drogarlo (con todos lo efectos secundarios que ellos tienen sobre el organismo) para obtener un mejor rendimiento académico. Es importante también que los padres investiguen todas las alternativas naturales ya que hay estudios que han demostrado importantes mejorías cambiando la alimentación del niño y sus rutinas de juego.

“Sobre el Déficit Atencional”

Cuando se explora un déficit atencional hay que tratar de diferenciar si lo que está afectado es la capacidad de mantener la atención, es decir la atención sostenida, o la capacidad de seleccionar ciertos estímulos o particularmente la capacidad de dividir la atención. Definir déficit atencional, para muchos autores lo central que está alterado es la atención sostenida. No es la capacidad de seleccionar los estímulos sino de mantener esa capacidad de concentrarse durante cierto tiempo. Otros autores consideran que el déficit atencional es de causa emocional y no tanto neurológica como se plantea para el trastorno de atención, lo que está más alterado es la atención selectiva.

En niños con déficit atencional las pruebas que exploran los distintos tipos de atención son dominio del psicólogo.

La atención, ¿con qué se relaciona? Con la percepción, con la motivación y con lo cognitivo que está interviniendo en la posibilidad de aprender.

Hay que identificar que alteraciones a distintos niveles pueden afectar el déficit atencional En los años 70 se habló de disfunción cerebral mínima. Era un cuadro que sería lo que ahora se denomina déficit atencional. Se hablaba de disfunción cerebral mínima porque se suponía que por las tres características del cuadro tenía que alguna clase de perturbación a nivel del sistema nervioso. Pero como no se podía encontrar una lesión, entonces se habló de disfunción.

Pero en lo más actual el síndrome de déficit atencional se describe por tres características básicas. Si hablamos de síndrome es porque hay más de un síntoma. Lo que se jerarquiza como síntoma es: la inatención, la impulsividad y la hiperactividad.

Muchas veces el déficit de atención se relaciona con la hiperactividad, estaríamos en presencia de Síndrome de Déficit de Atención con Hiperactividad (ADHD).

Aunque no tienen porque estar todos, puede ser con o sin hiperactividad. Lo central sería la dificultad atencional. La hiperactividad implica mucho movimiento, pero además es un movimiento caótico, sin sentido. Los niños hiperactivos son niños inquietos, que producen molestias sobre todo en la escuela y en la casa.

Es importante para el diagnóstico la historia clínica y la observación clínica, más allá de las pruebas para el diagnóstico de déficit atencional con hiperactividad .

En la historia clínica del niño ver sus antecedentes como fueron sus adquisiciones, la regulación del proceso del sueño y vigilia.

Si aparecen síntomas en la historia del niño es orientador, como también es un elemento de orientación la existencia de antecedentes familiares de déficit atencional.

La inatención no es porque no tenga atención, sino que el niño no puede mantener durante mucho tiempo la atención en una tarea.

Un niño en edad escolar se espera que por lo menos veinte minutos tiene que poder mantenerse en una tarea. Entonces, como se ve, el aprendizaje requiere del manejo de estos aspectos, para poder mantener y seleccionar.

Es muy frecuente de que presenten dificultades de aprendizaje. No en todos los casos.

La mayoría coincide de que en la mayoría de los casos evolucionan bien. Se plantea que hay un 15% que no evoluciona bien y algunos dicen que derivan en trastornos psicóticos, neuróticos o psicopáticos. Por todo lo que tiene que ver con las dificultades de interrelación.

Cuando hay un déficit atencional de causa neurológica donde se plantea que hay un desbalance a nivel de estos neurotransmisores que yo les mencionaba hoy de la noradrenalina y la dopamina, la medicación hace un efecto como mágico.

Comienza alrededor de los siete años duración más de tres meses y no es debido a esquizofrenia. Este trastorno explica la dificultad de aprendizaje en el niño

Las causas del déficit atencional pueden ser neurológicas o no, eso puede verse en las pruebas.

El estudio psicológico es fundamental. Por un lado para tratar de determinar que tipo de atención está afectada y como. Si es la atención sostenida, si es la atención selectiva, si es la atención dividida.

Ciertos cuadros de ansiedad importante y de estrés puede perturbar la atención. Eso va a ser un elemento de diagnóstico diferencial

Los trastornos de la atención pueden ser causa de un déficit atencional o consecuencia de lo emocional, o estar concomitantemente de las dos cosas.

Entonces en el estudio psicológico sería importante saber que pasa a nivel emocional y particularmente saber que tipos de atención están afectadas.

Cuando además aparecen dificultades de aprendizaje puede ser también recomendado un tratamiento pedagógico. Y a veces el tratamiento psicomotriz.

Es muy frecuente entre otros síntomas que acompañan el síndrome de déficit atencional, son las alteraciones practicas y gnómicas.

¿QUE ES LA CONCENTRACIÓN ?

 La memoria es la capacidad mental que posibilita a un sujeto registrar, conservar y evocar las experiencias (ideas, imágenes, acontecimientos, sentimientos, etc.). El Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española la define como: «Potencia del alma, por medio de la cual se retiene y recuerda el pasado».

Clasificación según su duración

 

Memoria sensorial:

Visual: de escasa duración, menos de medio segundo.

Auditiva: también breve, entre uno y dos segundos de duración.

Memoria inmediata (memoria a corto plazo): Duración de menos de un minuto, y limitada a unos pocos objetos.

Memoria reciente: Su duración oscila entre unos minutos y varias semanas, y su capacidad de almacenamiento es mayor que la de la memoria inmediata.

Memoria remota: Mantiene la información desde semanas hasta toda la vida.

Clasificación por contenido o utilización

Memoria de referencia: Contiene la información reciente y remota obtenida por experiencias previas.

Memoria de trabajo: Se aplica a un proceso activo que está siendo actualizado de manera continua por la experiencia de un momento determinado.

Memoria episódica: Contiene la información relativa a sucesos acontecidos en un momento y lugar determinados.

Memoria semántica: Contiene información que no varía, como por ejemplo el número de horas que tiene el día o las capitales de provincia de Andalucía. Los elementos pertenecen habitualmente a categorías determinadas, llamadas categorías semánticas: nombre de animales, reyes godos, instrumentos musicales…

Memoria declarativa (o explícita): Contiene los hechos del mundo y los acontecimientos personales del pasado que es necesario recuperar de manera consciente para recordarlos.

Memoria de procedimiento (o implícita): Aprendizaje y conservación de destrezas y habilidades, como peinarse o montar en bicicleta. Estos procedimientos se automatizan y no precisan de una ejecución consciente.

 

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